Calibann

Calibánn fue fundada por los romanos, allá por el año de la pera A.C. sobre una antigua fundación de la tribu arbiona, grupúsculo humano de origen céltico. En un principio, la llamaron ‘Caligans’, que quiere decir algo así como ‘Oscura’. Los romanos, ya se sabe, siempre faltando al respeto. De aquella época no se ha conservado casi nada, apenas unos trozos de muralla junto al río. Si los antiguos burgomaestres de la ciudad hubieran sabido que en el futuro alguien pagaría por ver esas ruinas, de seguro que no hubieran arrasado con todo.

En la Edad Media resurge la urbe y se convierte en un centro comercial de primera categoría. Su situación estratégica sobre el Rhin hace que los señores de la villa se aprovechen de todos los viajeros y comerciantes que recorren el río imponiéndoles tasas abusivas. Gracias a esto, la Iglesia y los nobles medran sobremanera y pueden construir ostentosos palacios y la catedral de San Jorge, la más alta de Europa, y actualmente un peligro para los visitantes, por la cantidad de pedruscos suyos que se les caen encima sin avisar. La llamada ‘Vila Vetera’ (Ciudad Antigua) permanece, en general, en un buen estado de conservación, cosa rara tratándose de Arberia. Es un entramado laberíntico de callejas oscuras donde uno puede perder hasta la cartera (y con mucha facilidad, no digan que no avisamos), dominado por la ‘Ciudadela’, bastión de la Edad Moderna (finales del siglo XVII) construido por el famoso ingeniero militar General Petrerosso, paranoico que temía una invasión francesa (en realidad, los franceses hacía ya muchos años que habían perdido totalmente el interés por nosotros) y mando erigir torres y muros gordísimos a porrillo. Como los turistas suelen ser bastante ignorantes, nosotros les decimos que es medieval y el 90 por ciento se lo cree.

En los siglos XVI-XVIII la ciudad crece poco, sobre todo cerca del río, terreno ocupado por los inmensos palacios de la aristocracia. El Palacio del Gran Duque Xandru III es el monumento más destacado y lujoso. Xandru no se anduvo con chiquitas: mármol, oro, diamantes en el interior, jardines interminables, llenos de inútiles fuentes y esculturas con hombres desnudos y bichos rarísimos… un auténtico rollo barroco.

Puente Carolus I

Con la Revolución Industrial se empezó a pensar un poco más racionalmente. Se echaron abajo casi todos los vestigios del pasado y se trazaron las grandes avenidas Bahadur y del Principado, además de los espacios verdes (Parque Central) y los Ensanches, que quedaron a medias por falta de ganas y de presupuesto. No por ello se hizo el tránsito más cómodo.

El Modernismo dejó su impronta en muchos barrios bugueses, colmando las calles con recardísimas fachadas llenas de tritones, sirenas (cuando los arquitectos de aquí, jamás habían visto a gente de tal ralea), guirnaldas florales y mariconadas varias. Las muestras más representativas son el Teatro Vilabona, la estatua del Arcángel San Miguel pisoteando al Demonio y la fuente de Ionnes Gabriel Vela, dotada de 24 absurdos surtidores.

A partir de los años 50 del siglo XX, con el aumento de la población y la inmigración procedente de las zonas rurales de Arberia, donde ya estaba la gente bastante harta de vacas y cabras, empezó a crecer el cinturón urbano industrial, acompañado por los barrios residenciales para obreros, hechos con edificios todos iguales de ladrillo rojo, para que no se les subieran los humos a los proletarios.

En la actualidad, Calibánn presenta el aspecto de una moderna ciudad europea, de anchas avenidas y bulevares arbolados, grandes jardines, tranquila y de tráfico infame, donde hay mucho que ver si viene con el suficiente dinero, y que no le tiene nada que envidiar a otras capitales que se promocionan más, como Londres y París.

Distritos
La capital de Arberia está dividida en 12 distritos, que llevan su numeración según orden de aparición. El Distrito 1 corresponde a la Vila Vetera, o zona medieval y el 12 a los barrios obreros y residenciales de más reciente fábrica (para que luego digan que no somos lógicos) El Distrito del que más nos avergonzamos es el 6, donde se refugia una cohorte de prostitutas, drogadictos y presidiarios que mete miedo. Allí mismo están también la Cárcel Modelo y el Psiquíatrico Petre Larval. Y allí también está la mansión victoriana del célebre profesor sir Alex Lippershey, uno de los pocos ingleses agradables que existen.

Mansión de Lippershey, dibujada por M.C. Mendoza

Lugares de interés
Vengan y ya se los contaremos en persona… (Aquí gratis no se dan ni los buenos días)